YOGA NIDRA: Chidakasha (El cielo interior)
Adopta una postura acostada en la que puedas sentirte cómoda durante el tiempo que va a durar esta práctica.
Cierra los ojos y trata de mantenerlos cerrados hasta el final de la práctica.
Es importante que durante los 30 minutos que dura esta práctica, te mantengas en completa inmovilidad física.
Ahora es el momento de acomodar tu cuerpo de forma que no tengas necesidad moverte durante toda la práctica.
Lleva a tu cuerpo a la relajación. Centra tu atención en la respiración. No la modifiques, solo obsérvala. Permite que tu respiración natural se asiente y te lleve a un estado de relajación.
Observa como tu mente entra en un estado de calma. Deja que tus pensamientos pasen sin alterar tu paz interior.
Observa. Permite que lo que haya venido esté ahí, por un momento, sin intentar manipularlo.
Simplemente, sé consciente de la energía de la mente a medida que este pensamiento, esta sensación surge dentro de ti, pero sigue consciente de ti misma como un ser independiente de aquello que estás percibiendo.
Observa que está, por un lado, el pensamiento, la sensación y, por otro lado, tú que lo observas.
No analices. No le des forma, de momento, observa que todavía estás aquí, que tu presencia que observa todavía está aquí.
Ahora, di mentalmente, voy a permanecer despierta, no me voy a dormir. Permaneceré despierta durante esta sesión de yoga nidra.
A continuación, vas a pensar en un sankalpa. Un sankalpa es un deseo expresado como una afirmación positiva, que no contenga la palabra “no”, que afirme lo que deseas lograr como algo ya cumplido y que provoque en ti una emoción cuando lo recitas interiormente.
Elige bien tu sankalpa porque será una realidad durante la práctica de yoga nidra.
Repite tu sankalpa tres veces, sintiendo la emoción de ver realizado tu deseo.
Ahora, céntrate en el cuerpo físico, sé consciente del cuerpo de una manera holística, como un todo desde la cabeza hasta los pies.
Todo el cuerpo forma un bloque, una sola pieza, un todo, sin divisiones, sin partes.
No tienes solamente la conciencia de una parte, como la conciencia de la cabeza o la conciencia de las piernas o de los brazos. Sé consciente del cuerpo entero, tendido en el suelo, unitario, no fragmentado.
Eres consciente de todo el cuerpo, un cuerpo relajado. Concéntrate en tu cuerpo, inmóvil y dite a ti misma: todo el cuerpo, todo el cuerpo, todo el cuerpo.
Eres consciente de que estás tendida sobre el suelo, de la inmovilidad del cuerpo, de su relajación, del cuerpo indiviso.
Recuerda que debes evitar hacer ni un solo movimiento, por pequeño que sea, y en caso de que el cuerpo se mueva, debes ser consciente del movimiento, de su inicio, su desarrollo y su fin.
Estar en completa inmovilidad es de especial importancia en meditación.
Cuando te concentras en todo el cuerpo y lo mantienes inmóvil permaneces consciente de tu cuerpo. Se consciente del contacto con el suelo, del tacto de la ropa, de la caricia del aire, de la temperatura de la sala, del olor y la textura del aire.
Consciente de tu cuerpo y de la energía que circula por su interior. Consciente del saco de piel que te separa del exterior.
Ser consciente es lo más importante en meditación. Tan solo debes mantener esta consciencia y mantenerte inmóvil, sin hacer ni el más leve movimiento con el cuerpo.
Cuando el cuerpo se mantiene inmóvil, de una pieza, no fragmentado, parece ser una estatua, pero no una estatua inerte, sino una estatua llena de energía. Sientes la energía que fluye por el interior de tu cuerpo inmóvil, por el interior de esta estatua. Eres consciente de tu cuerpo astral, en el interior del cuerpo, o quizás flotando a unos centímetros de tu cuerpo.
El control del cuerpo se basa en la consciencia, tu mente te dice que el cuerpo debe moverse, pero tienes la voluntad de decir: no me voy a mover.
Cuando te concentras en todo el cuerpo y conscientemente controlas todos y cada uno de los movimientos físicos y nerviosos en el cerebro se produce una actitud relajada, la consciencia cambia.
Este es el mensaje para tu cuerpo y para tu mente: no me voy a mover, voy a permanecer inmóvil, voy a permanecer consciente de la quietud, no voy a hacer ni el más leve movimiento de los ojos, ni de la nariz, ni de los labios, ni de los dedos de los pies, ni de ninguna parte del cuerpo
Si permaneces consciente, es fácil controlar el cuerpo, y debes controlar el cuerpo antes de tratar de controlar la mente.
Controlar el cuerpo físico es más fácil que controlar algo tan sutil como la mente. Solo debes permanecer consciente, concentrarte en el cuerpo, controlar tu cuerpo.
Ahora vamos a repetir de nuevo nuestro sankalpa. Repite tu sankalpa tres veces, sintiendo la emoción de ver realizado tu deseo.
Antes de continuar, di mentalmente, voy a permanecer despierta, no me voy a dormir, permaneceré despierta durante esta sesión de yoga nidra.
Toma conciencia de la respiración. Concéntrate en la respiración natural que fluye por tus fosas nasales. Observa como el aire entra y sale de forma natural, sin que tu tengas que intervenir para nada. Solo sé consciente de como el aire entra y sale, no alteres el ritmo, no modifiques nada. Solo observa el aire como entra y sale de forma natural.
Concéntrate en tu respiración natural, una respiración sin esfuerzo. Una respiración consciente. Consciente de inhalar. Consciente de exhalar.
No respires inconscientemente. Mantén una conciencia constante del proceso de respiración.
Soy consciente de la inhalación. Soy consciente de la exhalación.
Soy consciente de la inhalación. Soy consciente de la exhalación.
Una consciencia no interrumpida.
Soy consciente de la inhalación. Soy consciente de la exhalación.
Soy consciente de la inhalación. Soy consciente de la exhalación.
La respiración natural fluye en tus fosas nasales y se une en el entrecejo.
Entra por tus fosas nasales, se une en el entrecejo y vuelve a fluir hacia tus fosas nasales.
Se consciente de esta respiración: entra por las fosas nasales, se une en el entrecejo y vuelve a fluir hacia las fosas nasales.
Concéntrate la respiración, se cada vez más consciente de la respiración.
Y en la siguiente inhalación, siente la sílaba sagrada Om (cantada)
Y en la siguiente exhalación, siente la sílaba sagrada Om (cantada)
Siente el OM con cada inhalación y con cada exhalación.
Siente el OM con la inhalación
Siente el OM con la exhalación.
Permanece consciente de que estás inhalando y exhalando a través de las fosas nasales, hasta el entrecejo y al mismo tiempo, mantén la conciencia del mantra OM.
Siente el OM con cada inhalación y con cada exhalación.
Siente el OM con la inhalación
Siente el OM con la exhalación.
El aire entra por tus fosas nasales, se une en el entrecejo y vuelve a fluir hacia tus fosas nasales.
Siente el OM con la inhalación
Siente el OM con la exhalación.
Mantén la conciencia, no te duermas, observa la respiración y el mantra OM. Observa el aire que entra por tus fosas nasales, se une en el entrecejo y vuelve a fluir hacia tus fosas nasales.
Siente el OM con cada inhalación y con cada exhalación.
Continúa sin dormirte.
Ahora vamos a adentrarnos en el espacio interior conocido como Chidakasha, un término yóguico y vedántico que significa "espacio de la conciencia" o "cielo interior". Este espacio es el reino mental o espiritual interior donde se observan los pensamientos, las emociones y la propia consciencia.
Dirígete a la frente, penetra en el interior de la cavidad craneal y observa la frente desde dentro, como si estuvieras mirando el lado interior de una pared.
Visualiza el cráneo como una habitación. La frente es como la pared frontal y tú observas el lado interior de dicha pared. Concéntrate en la pared interior de la frente. Cuando te concentras en la pared interior de la frente, te vuelves consciente del espacio interior, el cielo interior que se conoce como Chidakasha.
La conciencia de este espacio interior debe ser totalmente relajada. Este cráneo es como una casa, como una habitación y la frente es la pared frontal.
El lado derecho del cráneo es la pared derecha; el lado izquierdo del cráneo es la pared izquierda; la parte de atrás de la cabeza es la pared posterior; la parte alta de la cabeza es el techo de la habitación.
Ahora vamos a visualizar las paredes interiores de esta habitación tal como te las he mencionado.
Visualiza el lado interior de la pared frontal, luego lleva tu atención al lado derecho y visualiza el lado interior de la pared derecha.
Ahora lleva la atención al lado izquierdo y visualiza la parte interior de la pared izquierda.
A continuación, dirige la atención a la parte posterior de la cabeza y visualiza la parte interior de la pared posterior.
Después dirige tu atención a la pared superior y visualiza el techo de la habitación.
Toma consciencia del espacio interior, como si estuvieras sentada en el interior de una habitación y trataras de ver las paredes de la habitación desde tu posición central.
Ves el frente, el frente, el frente; la derecha, la derecha, la derecha; la izquierda, la izquierda, la izquierda; la de detrás, la de detrás, la de detrás; el techo, el techo, el techo.
De nuevo, el frente, el frente, el frente; la derecha, la derecha, la derecha; la izquierda, la izquierda, la izquierda; la de detrás, la de detrás, la de detrás; el techo, el techo, el techo.
El frente, el frente, el frente; la derecha, la derecha, la derecha; la izquierda, la izquierda, la izquierda; la de detrás, la de detrás, la de detrás; el techo, el techo, el techo.
Ahora toma consciencia del espacio que te rodea por los cuatro costados y el techo. Toma consciencia de tu cuerpo recostado en el suelo, relajado, inmóvil, tranquilo.
Toma consciencia de la relajación, de la calma, de la inmovilidad del cuerpo y visualiza tu cuerpo energético que poco a poco se va desprendiendo del cuerpo físico, que poco a poco se va separando hasta que se sienta y puedes ver delante de ti una puerta.
Muy lentamente tu cuerpo energético se levanta y se dirige hacia la puerta.
Abres la puerta siendo muy consciente de cada movimiento y al abrir esa puerta, ves ante ti una escena.
En esta escena puede haber una persona o personas que te van a acompañar, que reconocen tu verdadero ser y tu lo reconoces en ellas.
En este momento, en esta compañía, estás segura, estás en paz, eres un ser íntegro, completo.
Lo que estás viendo ahora es tu sankalpa, te ves a ti misma, junto a las personas que te acompañan con tu sankalpa realizado. Tu deseo ya es una realidad y tu lo observas, te observas a ti misma viviendo esta escena en la que tu sankalpa ya es un hecho.
Observa durante unos minutos esta escena. Siente la dicha, la plenitud de sentir tu sankalpa realizado. Deja que te invada un sentimiento especial, un sentimiento que penetre todas tus células y con este sentimiento de gratitud y esta imagen de ti misma, cierra la puerta por la que estabas observando la escena de tu sankalpa.
Antes de regresar al cuerpo físico, obsérvalo por un momento. Observa tu rostro, observa tu ropa, constata su posición en el espacio, su relajación, su inmovilidad, el movimiento rítmico de la respiración, como inhala y exhala.
Ahora tu cuerpo energético se va reincorporando a tu cuerpo físico, poco a poco, poco a poco se va integrando en él, hasta que ingresa totalmente en el interior de cuerpo físico.
Expresa tu agradecimiento por el cumplimiento de tu sankalpa, expresa el deseo de transformarte, de evolucionar, de ser consciente, de ser consciencia.
Cuando te sientas preparada, toma consciencia de tu cuerpo físico, toma consciencia de tu respiración, toma consciencia de lo que te rodea.
Permite que tu cuerpo realice pequeños movimientos en los dedos de tus pies, de tus manos. Haz alguna respiración más profunda para ir tonificando el cuerpo.Realiza suaves estiramientos de tus brazos y tus piernas, alarga todo el cuerpo. Lleva las rodillas al pecho y tómate unos segundos…
La práctica de yoga nidra ha finalizado.
Práctica inspirada en:
https://www.youtube.com/watch?v=8SQcKm2pZJ8