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ROBERT ADAMS: Tú ni siquiera existes



Robert Adams (1928-1997) fue un maestro estadounidense de la filosofía Advaita de la no dualidad, conocido por transmitir las enseñanzas de Ramana Maharshi sobre la autoindagación.

Este texto es una transcripción del Satsang impartido por Robert Adams el 30 de Agosto de 1992, titulado “Tú ni siquiera existes”. El satsang finaliza con una meditación sobre “Yo soy”. Dejamos el link en la descripción.

Satsang de Robert Adams

Os doy la bienvenida con todo mi corazón. Si has venido aquí para oír una conferencia profunda, realizada por un orador elocuente, has venido al lugar equivocado. Si has venido aquí para oír a un tonto decir un atajo de locuras, has venido al lugar correcto. Porque después de todo, ¿qué puedo yo deciros? ¿Qué podría yo deciros? Vosotras ni siquiera existís! Todas vosotras sois una ilusión óptica. Nadie existe. Entonces qué debería yo decirle a gente que no existe? No hay absolutamente nada que decir. Aún así la mayoría de vosotras estáis vestidas con vuestros mejores vestidos, queriendo oír al orador decir algo inteligente, hablar de algo elocuente, pero no vais a oír eso, entonces acostumbraros a eso. 

Os diré esto. A todos nosotras nos han lavado el cerebro totalmente desde que nacimos. Todo lo que creemos es falso, todo. Todo en lo que tenemos fe, todo lo que se nos dijo en el colegio, en iglesias, en todos lados, es todo falso. Tú eres falsa. Yo soy falso. No hay realidad. Si hubiere una realidad, no serías capaz de expresarla, porque estaría más allá de la concepción humana. Si hubiese una verdad, nosotras no seríamos capaces de entenderla, porque estaría más allá de la mente finita. La mente finita no puede entender nada, no puede saber nada. Aún así, no hay mente finita, entonces, no hay nadie para entender nada. 

Cuando tú me miras, qué ves? Ves lo que sea que fuiste programada para ver. No ves la realidad. Ves tu programación. Por ejemplo, si creciste como cristiana, quizás digas, “Bueno, Robert es parecido a un cristiano.” Si fuiste criada como una agnóstica, quizás digas, “Bueno, no sé qué diablos Robert es.” Si fuiste criada como judía, dirías, “Robert es un gran Rabino.” Si fuiste criada como una budista, dirías, “Robert es un bodhisattva.” Si fuiste criada en una familia de ladrones, dirías, “Robert es un convicto.” Te estás viendo a ti misma. Estás viendo tu programación. Estás viendo la manera en que has sido formada, todos estos años desde que eras un niño o una niña. Todo es falso. 

En realidad, Robert no es esto ni aquello, ni arriba ni abajo, ni atrás ni adelante, y tú eres de la misma manera. En otras palabras, todos somos nada. Pero, ¿qué es este nada? ¿Es en realidad nada? ¿Ninguna cosa? Vemos el mundo entero frente a nosotras, y el mundo entero está sujeto a la ley del cambio. Todo cambia constantemente, constantemente. Lo que es real nunca puede ser cambiado. Por lo tanto, ¿qué es real? ¿Dónde está la realidad? No hay realidad. En realidad, no hay nada que cambie. Solo hay Eso que es. 

Lo que es, es algo que nunca puedes entender. La gente lo llama por nombres como Brahman, Realidad absoluta, Consciencia, el Ser, sin esfuerzo, sin escoger consciencia-en-sí, pura. Todos estos son nombres. La gran mayoría de vosotras han oído estos nombres una y otra y otra vez. Habéis leído varios libros. Habéis estado con varios maestros o maestras. Habéis asistido a varias conferencias. Y aún así, ¿dónde estás ahora? ¿Te has acercado algo a la auto realización? En realidad, ¿hay alguien que tenga que auto realizarse? ¿Hay tal cosa llamada auto realización? En realidad, no sabes. Solo estás hablando desde libros que has leído, desde sermones que has oído, desde conferencias que has oído, desde grabaciones, maestros o maestras. Has oído ciertas palabras, ciertas frases, ciertas supuestas verdades. Pero, ¿qué bien te hace? 

El único esfuerzo que algún día harás es cuando te quedes silenciosa. Cuando estás silenciosa, todo se realiza a través tuyo. El árbol afuera es totalmente silencioso, aún así le crecen hojas hermosas, por sí solo. No tiene que hablar para hacer crecer hojas. No tiene que volverse nada para hacer crecer hojas. No tiene que hacer ninguna cosa. Pero todas nosotras creemos que tenemos que hacer ciertas cosas para volvernos auto realizadas. 

Creemos que tenemos que practicar ciertas sadhanas, ciertas prácticas espirituales. Tenemos que meditar, durante todo el año. Creemos que tenemos que deshacernos de ciertas cosas y añadir algunas cosas a nosotras mismas. 

Pero la realidad última es que tú no tienes nada de que deshacerte, porque tú nunca te has vuelto nada. Todo es tu alucinación. Todo es una ilusión óptica. 

¿Cómo puedes sentarte allí y decir que eres una ilusión óptica, cuando te puedes sentir a ti misma, puedes ver, puedes oír, puedes oler, puedes tocar? Piensa por un momento en cuando estás soñando. Cuando estás en el sueño estás haciendo lo mismo, o no? Tienes ciertas experiencias, pasas por ciertas situaciones, conoces ciertas personas, viajas a ciertos países, aún así, te despiertas por la mañana y todo eso se ha desaparecido. El mundo del sueño en su totalidad se ha ido. 

Este es un mundo de sueño en el que estás ahora mismo. Estás soñando el sueño mortal, que eres un hombre, que eres una mujer, que eres una niña, que tienes un trabajo, que pasas por ciertas experiencias, cosas que te pasan en tu vida. Aún así esto no es verdad. Esto es una mentira. En realidad, tú nunca has nacido, no vives y no mueres. No hay nadie que jamás muera, porque no hay nadie que jamás haya nacido. 

¿Cómo puedes verte a ti misma de esta manera? Permaneciendo silenciosa, no leyendo tanto, no recordando nada. Tratando de no ser profundo y pensar que tienes que recordar esta parte de este libro, que tienes que recordar lo que dije. Nunca deberías recordar nada de lo que yo digo. No deberías creer ni una palabra que yo diga. ¿Por qué deberías hacerlo? 

Deberías comprenderte a ti misma, comprender que eres lo Uno. Tú eres  única. No hay otros. Solo hay eso que siempre ha sido y eso es tú. Cuando te das cuenta que no tienes que practicar sadhana o meditar, o pasar por prácticas espirituales con yoga, la vida se vuelve fácil, maravillosa. No hay lucha por ninguna cosa. No hay intentos de volverte alguien o algo. Eres tu Ser. Siempre has sido tu Ser, el Ser que es brillante y resplandeciente, el Ser que es. Tú eres ese Ser. 

¿Puedes sentir esto? ¿Puedes sentir que tú no eres tu cuerpo, ni tu mente, ni el mundo, ni las palabras, ni los libros? ¿Puedes sentir que tú no tienes necesidades, ni deseos, ni quereres? ¿Puedes sentir que tú no puedes ser herida? De ninguna manera, ni en lo más mínimo. ¿Que eres perfecta y pura, tal como eres? ¿Que no hay absolutamente nada que tengas que entregar, porque nunca tuviste nada excepto el Ser puro que eres? ¿Puedes sentir las emociones, la rabia, las emociones auto destructivas que has cargado por tantos años, las animosidades, el odio? ¿Puedes darte cuenta de que esto no es parte de ti, que esto nunca existió? ¿Puede sentir esto? ¿Que ahora mismo eres inteligencia pura, en este mismo momento, ahora mismo? Tú eres lo primordial, ahora mismo, tal como eres. 

Cuando yo digo tal como eres, no me estoy refiriendo a tu cuerpo, la manera como pareces ser. Tal como eres es Brahman absoluto. Tal como eres es el Ser. Por lo tanto, cuando yo digo palabras como estas, ¿con qué te identificas? Cuando digo que eres perfecta tal como eres, tú piensas en tu nombre, en tu cuerpo y tu mente, en la persona que pareces ser. 

Eso no es quien tú eres. Eso no es tal como eres. Tal como eres es el Ser, lo que llamamos lo Absoluto. Cuando yo te digo que te quedes tal como eres, me estoy refiriendo a tu verdadero Ser, tu naturaleza real, tu realidad, tu swarupa (tu propia forma). Quédate tal como eres, nunca cambies. Pero cuando empiezas a pensar, lo arruinas. Tan pronto como empiezas a pensar, lo arruinas. 

Aún así, tú puedes hacer que la mente pare de pensar, si quieres. Puedes practicar la autoindagación. Te puedes preguntar a ti misma, ¿Quién soy yo? ¿Quién soy yo que piensa? ¿Quién soy yo que parece existir? ¿Quién soy yo que parece tener problemas? ¿Quién ve el mundo como una amenaza? Y la respuesta está en la pregunta, porque estás preguntando ¿Quién soy yo? Este yo no es tú. Este yo por el cual estás preguntando, no es para nada tú. En realidad, es tu ego. 

Entonces, cuando practicas la autoindagación, empiezas a entender, básicamente, que tú no eres el yo, el yo que siempre se siente necesitado, el yo que se siente frustrado, el yo que cree que algo está mal en algún lugar. ¿Quién soy yo?” significa, ¿De dónde viene el yo? ¿Dónde se origina este falso yo? ¿Quién lo creó? ¿Quién le dio nacimiento? ¿Quién soy yo?

Cuando haces la pregunta, ¿Quién soy yo? Nunca te estás refiriendo a la consciencia más elevada, a la realidad absoluta, a la consciencia pura. Esto no es yo. La pregunta está dirigida a tu ego, para tratar de ver, para tratar de entender que el “pensamiento yo” es el único enemigo que tienes. El el “pensamiento yo” siempre ha sido el culpable, el que ha causado tus miles de años de miseria, de aflicción kármica, de reencarnación, de samskaras. 

Todas estas cosas van unidas al yo. No a ti, al yo. No a ti, al yo. Puedes empezar a ver ahora que eres totalmente libre? Es el yo el que tiene los problemas. Al buscar la fuente del yo, todos tus problemas, el mundo, tu cuerpo, todo desaparecerá. Todo se disolverá dentro de la fuente. ¿Qué es la fuente? La fuente es tu Ser. Tú eres la fuente y tú eres nirvana. El yo no tiene absolutamente nada que ver contigo. 

Piensa en esto. Aquellas de vosotras que queráis practicar atma-vichara, que empezad a hacer esto todas las mañanas, apenas os despertéis. Preguntaros: ¿Quién soy yo?” y quedaros calladas. Nunca respondáis la pregunta. Cuando lleguen pensamientos a tu mente, cuando empieces a pensar, pregunta: ¿A quién le llegan estos pensamientos? ¿A quién le llegan estos pensamientos? ¿Quién está pensando estos pensamientos? ¿A quién le llegan? Por qué, me llegan a mí, por supuesto. Yo pienso estos pensamientos. Yo. Yo. Yo. ¿Quién soy yo?” 

Continúas el proceso. Te quedas quieta otra vez. Al llegar más pensamientos a tu mente, tú preguntas, ¿A quién le llegan? Me llegan a mí. Yo pienso estos pensamientos. Bueno, ¿quién soy yo? Al tú continuar practicando este método, notarás que el espacio entre ¿Quién soy yo?” se vuelve más y más grande, más extenso. Hay un espacio vasto entre ¿Quién soy yo?” cada vez que lo dices. Ese espacio es tu realidad. Llegará un día que cuando digas, ¿Quién soy yo? te quedarás en silencio por horas. La mente ya no se moverá. Los pensamientos ya no llegarán. Los sentimientos se trascenderán y tú serás totalmente libre y liberada. 

Aún así, algunas de vosotras no tenéis que hacer esto para nada. Algunas de vosotras puede que simplemente os despertéis por estar en satsang, por oírme hablar acerca de nada. Depende de ti. Eso es correcto. Depende de ti. 

Me doy cuenta que algunas de vosotras están diciendo,”Robert, si pudiese despertar yo sola, lo haría. ¿Cómo pude depender de mí? Yo quiero. Yo quiero volverme libre y liberada. Pero, ¿es así? Pregúntate ¿Cual es la cosa más importante en tu vida, ahora mismo? Y verás porque no te has liberado. Hay algo a lo cual estás apegada, algo que no soltarás. Esto es lo que te mantiene en limitación. 

La palabra liberación simplemente significa no estar apegada a una persona, lugar o cosa. Cuando no estás apegada a una persona, lugar o cosa, nada te amarra y eres totalmente libre. Ahora, no estoy diciendo que tengas que dejar a tu familia, que tengas que dejar tu trabajo o irte a la cima de una montaña. Estoy diciendo mentalmente. Todo pasa en tu mente. Y luego, al final, en el último análisis, la mente también tiene que irse. Y luego eres libre. 

Entonces, aquellas de vosotras que están diciendo, ¿Por qué yo no soy libre ahora? Por qué yo sigo limitada?” Yo les digo, ¿cuándo fue la última vez que te enojaste? ¿Cuándo fue la última vez que te molestaste? ¿Cuándo fue la última vez que algo te irritó? ¿Cuándo te dominó la ira por última vez? ¿Cuándo te preocupaste por tu cuerpo, por tus circunstancias, por última vez? ¿Cuándo te preocupaste por el mundo la última vez? Estas son las cosas que te mantienen en limitación. 

Por esto es que hablamos de limitación, porque estás en limitación cuando crees que el mundo te puede hacer algo, que te puede animar de esta manera, que te puede desanimar de esta manera. Cuando te tomas el mundo en serio, estás en limitación. 

Aún así, tú me dices, “Robert, cómo puedo no preocuparme por este mundo? Sería inhumana. Mira las cosas espantosas que están pasando en este mundo. Mira la inhumanidad del ser humano contra el ser humano, las guerras que tenemos.” Mi respuesta para ti es ¿a quién le llega esto? Si quieres cambiar el mundo, tienes que volverte iluminada. Tienes que despertar, porque cuando despiertas, verás el mundo en una nueva perspectiva. Verás el mundo como tu Ser. 

Ahora, esto se vuelve paradójico. Serás capaz de ver este mundo, y verás tu Ser, tal como en este momento tú estás viendo el mundo como tu ser. Si ves momentos difíciles, si estás viendo problemas, aflicción, esto es porque estás viendo tu ser. Estás viendo lo que tú sientes. Pero una persona realizada no ve esto. Una persona realizada observa esto, pero ve la realidad, perfección. 

Tal como una pantalla es cubierta por imágenes en el cine, cuando miras la película, te identificas total y completamente con la película, con las imágenes que están pasando en la pantalla. Nunca piensas en la pantalla para nada, ¿o sí? Piensas en las imágenes. Tiene un comienzo, una mitad, un final. Cuando se termina la película, queda la pantalla. La pantalla siempre ha estado allí. Las imágenes han cambiado. 

De la misma manera, todas las condiciones de la vida son sobreimpuestas en la consciencia, la cual es tu Ser. En otras palabras, todo esto está pasando dentro de ti. Todas las luchas y tribulaciones están pasando dentro de tu ser. Tú eres quien crea. Todo está pasando dentro de ti. Tú eres quien les da poder al sacarlas de tu ser. ¿De dónde más podrían venir? 

De nuevo, de regreso al análisis del soñar. ¿Quién podría alguna vez creer que un sueño viene de ti misma? Una persona que nunca ha soñado se reiría en tu cara, diría, ¿Cómo puede existir un mundo diferente, que parece ser como el mismo mundo? ¿Cómo puedo tener experiencias diferentes a las experiencias que estoy teniendo ahora mismo? ¿Cómo puede el mundo entero volverse real para mí? Pero es así, como vosotras sabéis porque todas vosotras habéis soñado. No le pones ninguna atención al sueño. Cuando el sueño se termina, tú te despiertas, te olvidas del sueño. 

El mundo es de la misma manera. El mundo es un sueño cósmico. Depende de ti despertar de este mundo del sueño. La idea es mantener la mente callada y quieta, y no seguir el “pensamiento yo” en este mundo, donde causa desastres y dolor, sino mantener el “pensamiento yo” centrado en tu corazón el lugar donde pertenece, en tu corazón espiritual, de donde nunca puede salir otra vez. 

Hay un ejercicio que hacemos para que esto pase. Se llama la “meditación yo-soy”, un ejercicio muy poderoso. Si tienes que meditar, si quieres meditar, esta es la meditación más poderosa que hay. Practicando esta meditación, encontrarás muchos cambios en tu vida. Entonces, hagámosla todas!

Meditación Yo soy

Ponte cómoda. Cierra tus ojos para eliminar obstrucciones y enfoca tu atención en tu respiración.

Escucha tu respiración, tu respiración. No trates de alterar tu respiración, solo obsérvala, mírala. 

Si tu mente pasea, gentilmente tráela de regreso a observar tu respiración. Siente las sensaciones en tu cuerpo. 

Te has convertido en testigo de tu respiración. Estás observándote a ti misma respirar. Solo este gesto, te vuelve muy callada, quieta y pacífica. 

Ahora hazte a ti misma la pregunta, “¿Quién está mirando la respiración? ¿Quién es la testigo?” 

Dite a ti misma, “Yo, yo lo estoy haciendo.” 

Con tu respiración al inhalar dices, “Yo,” al exhalar dices, “soy.” Inhalas y dices, “Yo,”. Exhalas y dices, “soy.” 

Al hacer esto, date cuenta que al inhalar, estás inhalando el universo entero. Al exhalar el universo se vuelve vivo otra vez a través tuyo. 

Inhalas el universo, todo, toda la vida es inhalada dentro de tu consciencia. Dices, “soy,” Exhalas el universo otra vez. “Yo soy.” 

Sigue así, siente "Yo soy". 

Nada más existe, solo "Yo soy".

Eso eres tu.

Ser, Consciencia, Dicha.

Fuente:

https://www.youtube.com/watch?v=iexzru3JSzg