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INLAND EMPIRE: El camino a la iluminación según de David Lynch


INLAND EMPIRE: El camino a la iluminación según de David Lynch por Cèlia González

Las personas que amamos las películas de David Lynch, somos, sin duda, personas amantes del misterio, de los enigmas, de los retos. A quien explora su filmografía por primera vez le puede parecer que sus películas son innecesariamente complicadas, hasta el punto que en una entrevista se le preguntó si hacía que sus películas fueran raras porque sí. Lynch respondió: "No, nunca se le hace eso a la audiencia”.
Por suerte, no hay una buena o mala respuesta a los enigmas que se plantean en sus films. Lynch sostiene la creencia de que “las pistas son hermosas porque todos somos detectives que reflexionamos sobre las cosas y luego las solucionamos”. Según el director, el público no necesita de su ayuda para entender sus películas, sino que la belleza reside en que cada persona lo haga por sí misma. Para Lynch revelar el significado de una película, privaría a la gente de la alegría de investigar hasta llegar a un conclusión por méritos propios.

¿De qué va Inland Empire?

Durante la presentación de Inland Empire, David Lynch leyó un texto (que atribuyó erróneamente a la “Aitareya Upanishad”) que decía:

“Somos como la araña, tejemos nuestra vida y luego avanzamos en ella. Somos como el soñador que sueña y luego vive en el sueño. Esto es cierto para todo el universo”.

Inland Empire es una película que refleja las creencias de Lynch en relación a la espiritualidad. De sobras es conocida su relación con la Meditación Transcendental y, en especial, con su fundador y gurú Maharishi-Mahesh quien lo introdujo en las enseñanzas del hinduismo y, más concretamente, en la escuela del advaita o no dualidad.
Muy sucintamente, la escuela advaita nos dice que nuestra naturaleza es la misma que el principio supremo, brahman. La encarnación en este cuerpo es un camino de aprendizaje que debemos hacer para reunirnos de nuevo con el principio supremo. Al iniciar este camino, el velo del olvido nos priva de recordar lo que somos, nuestra verdadera naturaleza. Este mundo que habitamos no es más que un juego, un sueño, una ilusión que a causa de la ignorancia tomamos por real. Las percepciones de los sentidos nos alejan de nuestro objetivo y nuestras acciones crean un karma que debemos “pagar” con una nueva reencarnación. Es así como los seres humanos quedamos atrapados en la rueda del Samsara. Para salir de esta rueda de reencarnaciones debemos recordar nuestra verdadera naturaleza, fijar nuestra atención en nuestro objetivo, que es la unión con brahman, y “pagar” nuestro karma.
Básicamente de esto va Inland Empire. De esto y tal como resumió David Lynch cuando se le preguntó de que iba su película, de “women in trouble”, mujeres con problemas.

El camino a la iluminación

Inland Empire nos habla del camino espiritual y nos muestra como Nikki, interpretada por Laura Dern, recuerda su naturaleza y paga su karma.
Todo lo que ocurre en la película está contenido en el diálogo entre Nikki y la Visitante 1 (transcribo el diálogo al final).
La Visitante 1, interpretada por Grace Zabriskie, se presenta como una nueva vecina que considera oportuno saludar a sus vecinas para decir “Hola, ¿que tal?”. Se trata de una mujer anciana de origen polaco. 
Nikki se encuentra en el Palacio. Es una alma que está a punto de emprender una nueva reencarnación, un nuevo personaje, ya que hay “una factura por pagar”. “Los actos tienen sus consecuencias, y aún así existe la magia”, dice la Visitante 1. Si Nikki consigue pagar esta factura será capaz de disolver el karma y superar la rueda de nacimiento y muerte del Samsara. Este es su objetivo en esta reencarnación.
Nikki no está segura de haber conseguido esta encarnación, pero la Visitante sabe que sí y le da algunas pistas sobre el personaje que representará Nikki: tiene relación con el matrimonio y un asesinato.
Antes de la encarnación el tiempo no es lineal, sino simultáneo, por eso como dice la Visitante 1, es difícil reconocer “si es dos días después o si es ayer. Supongo que si fuese las 9:45 creería que es más de medianoche”.
Al encarnarse, el velo del olvido hará que Nikki olvide todo, tal como le advierte la Visitante 1: “Si hoy fuera mañana, usted ni siquiera recordaría que tiene una factura por pagar”.
Para entender el significado de lo que vendrá a continuación son de gran importancia las dos historias que cuenta la Visitante 1.
En la historia 1 se cuenta que el mal aparece como un reflejo: “Un muchacho salió a jugar. Cuando abrió la puerta, vio el mundo. Cuando pasó al otro lado, generó un reflejo. El mal cobró vida. El mal cobró vida. Y siguió al muchacho”. Esta historia tiene que ver com los “problemas de las mujeres” y con la “factura por pagar”.
En la historia 2 se explica una variación de la historia 1: “Una muchacha salió a jugar, sola, dentro del mercado. Como a medido nacer. Pero no era dentro del mercado, lo ve ¿verdad? Sino en el callejón de detrás del mercado. Ese es el camino al Palacio”. Esta historia tiene que ver con el camino a la iluminación.

El mercado y el Palacio

El Mercado y el Palacio, son dos conceptos utilizados por Maharishi-Mahesh, fundador de la Meditación Transcendental que Lynch practicó durante toda su vida y que tanto le ayudó en sus procesos creativos, como relata en “Catching a big fish”.
El mercado representa el nivel ordinario de la vida, nuestro día a día, dominado por los sentidos, lo exterior, el tiempo lineal y las múltiples distracciones en los que podemos perder fácilmente el camino al Palacio.
En la película, el mercado se representa con varias dimensiones o mundos. Todos están conectados por una vieja escalera abandonada con pasamanos rojo que actúa como una especie de portal entre estas dimensiones. Es yendo y viniendo por estos mundos y distrayéndose con lo que hay en ellos que la persona puede perderse. 
Sin embargo, cuando la persona aprende a evitar las distracciones y permanece siempre centrada en el propósito, como Nikki, al final puede llegar al Palacio. 
El Palacio se refiere al estado de iluminación. Es la radiante unidad más allá del mercado. Como indicó la Visitante 1, el callejón detrás del mercado es el camino al Palacio.
Esto significa que, para alcanzar la iluminación, debemos alejarnos de las distracciones del mercado y tomar otro camino, no tan concurrido, estrecho, oculto.
El Palacio es también nuestra conexión con el campo unificado, un concepto de la física cuántica que, aplicado a la espiritualidad, David Lynch identifica con el principio supremo de donde proviene todo y que conecta todo. El campo unificado es tanto el origen como el destino final de Nikki, simbolizado por la mansión donde es vista por primera y última vez.

La encarnación

La encarnación de Nikki empieza con una llamada en la que su agente le comunica que le han dado el papel. A partir de aquí Nikki vive encarnada como una actriz que interpreta a una mujer llamada Sue en la película "On High in Blue Tomorrows”.
En esta primera parte, el tiempo funciona de manera lineal. Sue, el personaje que interpreta Nikki, establece una relación adúltera con Billy, el personaje interpretado por Denon. Al mismo tiempo, Nikki establece una relación adúltera con el actor protagonista de la película, Denon. Piotrok, el marido de Nikki, sospecha de ellos y advierte a Denon que su mujer está comprometida por los votos del matrimonio y que “los actos tienen consecuencias”. 
A medida que avanza el rodaje de la película, Nikki y su personaje Sue se mezclan ya que viven las dos la misma historia. Esto tiene mucho sentido desde el punto de vista del karma, ya que para pagar la factura pendiente debe volver a vivir la misma historia, aunque se puedan presentar variaciones. Ambas relaciones adúlteras son descubiertas por sus cónyuges.
A partir de aquí el tiempo deja de ser lineal y las diferentes escenas se entremezclan de manera que, como decía la Visitante 1, es difícil reconocer “si es dos días después o si es ayer”. 
Vemos entonces las diferentes encarnaciones de Nikki viviendo situaciones similares en diferentes vidas. A estas vidas se transita abriendo puertas, entrando en habitaciones y subiendo o bajando escaleras:
- Como la mujer polaca (interpretada por Karolina Gruszka), origen de la historia de abuso, trauma, asesinatos, prostitución y abandono.
- Como Sue ama de casa casada con Smithy/Piotrek, el marido engañado (interpretado por Peter J. Lucas) quien la abandona para trabajar en un circo.
- Como Sue, amante de Billy, para acabar asesinada por su esposa Doris (interpretada por Julia Ormond). También como Sue aparece como prostituta.
- Como la Muchacha perdida (interpretada por Karolina Gruszka) que se encuentra encerrada en una habitación de hotel viendo la vida de Nikki/Sue en un televisor. Cuando Nikki mira a través del agujero de seda, ve su vida anterior como la Muchacha perdida.
El objetivo de Nikki en esta encarnación es la redención de la violencia sufrida por todas estas mujeres. Para ello, debe conocer sus anteriores vidas. Este conocimiento se simboliza en el hecho de hablar polaco, que Nikki confiesa no hablar, pero su marido la corrige diciendo que entiende mucho más de lo que ella cree.

Violencia contra las mujeres

La violencia contra las mujeres es un tema importante en la narración. Esta violencia es producto del reflejo que la Visitante 1 narra en la Historia 1: “Un muchacho salió a jugar. Cuando abrió la puerta, vio el mundo. Cuando pasó al otro lado, generó un reflejo. El mal cobró vida. El mal cobró vida. Y siguió al muchacho”.
No hemos de olvidar que Lynch definió Inland Empire como una película de “mujeres con problemas”. 

El psicólogo Enric Corbera explicó en una de sus charlas este chiste: “Un hombre y una mujer viajan en un tren hacia su reencarnación. El tren está completamente vacío. Ambos comentan lo extraño de esta situación. Entonces el hombre pregunta a la mujer: “¿Cual es el objetivo de tu reencarnación? A lo que ella responde: “Voy a aprender a respetarme a mi misma”. “Pues ya lo entiendo”, dice el hombre: “Yo soy el que te va a dar las ostias”.
La historia de la violencia contra las mujeres es muy antigua y en la película queda simbolizada por el uso del tiempo y el espacio polacos.
Otro tema que se pone de relieve es la identificación patriarcal de la mujer adúltera con la prostituta. Ya en la primera escena, a la  Muchacha perdida se la trata de puta por cometer adulterio. En la película aparecen numerosas lámparas rojas en habitaciones de hotel que hacen referencia a la identificación de adulterio y prostitución. Sue se ve a sí misma como una puta por acostarse con Billy, y tanto Sue como la  Muchacha perdida recurren a la prostitución tras ser abandonadas por sus maridos. 
Las prostitutas se refieren eufemísticamente a la prostitución como “baile”, en una escena donde acaban bailando “The Loco-Motion”. Y cabe remarcar el hecho de que las tres intérpretes femeninas de la banda sonora fuesen víctimas de abuso y violencia: Etta James, Little Eva y Nina Simone.

El fantasma 

El Fantasma/Krimp (interpretado por Krzysztof Majchrzak) es el arquetipo del abusador, representa el mal como el Hombre Misterioso de “Lost Highway”, el vagabundo de “Mulholland Drive” o el personaje de Bob en Twin Peaks. 
Un abusador suele culpar a su pareja, haciéndola sentir que es responsable de cualquier problema en la relación y que merece su abuso verbal y físico debido a alguna falta o transgresión. 
Así, la infidelidad de la Mujer polaca fue el catalizador que desencadenó una serie de actos trágicos: el marido polaco ejerce violencia contra su mujer; mata o instiga a que se cometa el asesinato del amante de su mujer; echa a su mujer de casa y ella para sobrevivir ejerce la prostitución. Posiblemente, la Mujer polaca ha asesinado a su vez a la mujer de su amante, tal como posteriormente pasa con Doris y Sue. Vemos también al marido tendido en un charco de sangre.
El Fantasma es descrito como alguien capaz de animar al público y atraerlo con su poder hipnótico, “haciendo “algo" con la gente", según Sue le cuenta al personaje del “terapeuta. 
En las primeras escenas lo vemos en una imponente habitación de la mansión de Janek. El Fantasma tiene un breve diálogo con en el que pide volver a entrar en la historia: 

“¿Estás buscando algo? Sí.
¿Estás intentando entrar? Sí.
¿Estás buscando un pasaje? Sí. Estoy buscando un pasaje ¿Entiendes?”

El Fantasma desea evitar que Nikki cumpla su objetivo. En esta línea temporal aparece como Krimp. La Visitante 2 se dirige a Sue para recordarle que todavía hay una “factura por pagar” y la encamina hacia su vecino Krimp/El fantasma. Durante su encuentro con Krimp, Sue toma el destornillador que finalmente será la causa de su muerte a manos de Doris.

Pagar la factura

En Polonia, a finales del s.xix, un hombre tiene una relación difícil con su esposa, posiblemente debido a la incapacidad de ella para darle hijos. Ambos tienen una relación adúltera.
Estas relaciones adúlteras son el germen de toda la violencia que se muestra en la película, la causa de los asesinatos y del maltrato de las mujeres que se ven abusadas, abandonadas y sumidas en la prostitución.
Antes del encuentro de la pareja polaca, aparentemente, ambos esposos infieles acaban por matar a sus respectivos contrincantes. Después, vemos como el hombre polaco maltrata a la mujer y, posteriormente, el hombre aparece con un disparo en la cabeza en una escalera.
Han sido necesarias varias encarnaciones en las que las mujeres han sufrido la violencia machista a manos de sus maridos, Smithy y Piotrek, para que finalmente Nikki pueda “pagar la factura” que liberará del Samsara a ella y a las otras mujeres.
Tras morir como Sue a manos de Doris, la esposa de su amante, Nikki /Sue regresa a su línea temporal de actriz que interpreta a Sue en un plató. Se encuentra aturdida y al abandonar el plató entra en un espacio onírico en el piso de arriba de un cine; en la pantalla ve fragmentos de “On High en Blue Tomorrows” y eventos que ocurren en su línea temporal.
El Fantasma la acecha. Nikki/Sue encuentra una pistola escondida en un cajón junto al abrigo verde de Smithy. En un pasillo, fuera de la habitación 47, el Fantasma se enfrenta a Nikki y ella le dispara varias veces. Al principio, él solo parece sonreír, aunque su rostro está bañado por un foco blanco y deja de moverse. De repente, presenta una versión deformada del rostro de Sue y luego una extraña cara de payaso deformada y enfermiza.
Cuando Nikki mata al Fantasma redime a las mujeres de la violencia machista y las libera de su Karma. Es entonces cuando la  Muchacha perdida puede liberarse y reemprender su vida.
Nikki/Sue y la Muchacha perdida y se reúnen en la habitación de hotel, se abrazan, se besan y Nikki desaparece. La Muchacha perdida reencuentra felizmente a su marido y a su hijo.

El final del camino

Tras matar al Fantasma, Nikki entra en un cine donde ve escenas de sus vidas y, finalmente, regresa al Palacio. 
Esta escena, en la que Nikki hace de observadora, como también la  Muchacha perdida que observa a los demás personajes en su pantalla de televisor, nos conecta de nuevo con la enseñanza del hinduismo.
Según la escuela advaita, una vez transcendido nuestro ego, nuestro personaje, nos convertimos en observadoras, en la consciencia testigo que observa los tres estados de vigilia, sueño con sueños y sueño profundo, desde el cuarto estado, turiya, la consciencia pura.
David Lynch nos sitúa ahora, al público espectador, dentro de la película, pues al igual que Nikki y la  Muchacha perdida, somos observadoras del mundo a través de un personaje que interpretamos.
Como Nikki, nos identificamos con nuestro personaje y llegamos a confundirnos con él, no siendo capaces de distinguir nuestra naturaleza real del sueño que hemos inventado.
Con esta película, Lynch pretende despertarnos y rescatarnos para que no nos perdamos en el mercado. Como Nikki, debemos centrarnos en nuestro objetivo que es llegar al Palacio y reconocer que en esta encarnación solo estamos interpretando a un personaje.
En la escena final vemos a Nikki en el mismo sofá en el que empieza su encarnación, ahora sola, sonriente y en paz.
En los créditos finales, en cambio, se encuentra rodeada de numerosos personajes mencionados en la película y de otros imaginarios de Lynch que, liberados, se reúnen en el palacio: la hermana del marine, Niko, y su mona, Laura Harring, Nastassja Kinski, un leñador que evoca Twin Peaks, un trabajador ferroviario, una arqueóloga y las Chicas del Valle, la instructora de Meditación Transcendental Penny Hintz que figura en los créditos como la “Maestra”… Lynch mezcla todos estos personajes rechazando así la idea de etiquetar algunos como reales y otros como ficticios, ofreciendo la alternativa de simplemente categorizar a cada persona u objeto como "real, solo que no en nuestro mundo”.
Mientras una bailarina hace playback de "Sinnerman" de Nina Simone y un grupo de bailarines baila detrás de ella. 
Nikki se sienta junto a Nastassja Kinski; Nikki y Laura Harring se lanzan besos. Nikki parece extremadamente feliz.